|
Parece un lugar común en este tiempo el debatir si "existe" o no el Dios. Y por lo general esta "discusión" se da, hasta donde mi experiencia me ha dado a ver, con relación al Dios judeocristiano, Jehová, Yavheé,.. Pues no es tan común que en la discusión se pregunte, si el verdadero Dios es Yavheé, Alláh o algún otro, o si hay tantos o cuales dioses, y en la discusión por lo general no se oye hablar de Anubis o de Horus, Cronos,... (curiosamente el entendimiento vulgar ve en estas divinidades no religión, sino mitología, "cuentos", y se les considera por sentado como alguna forma de "estadio" previo a la religión del Dios único). sino que se da por supuesto que el Dios es uno, como predica aquella doctrina. A fin de cuentas, dejando a un lado las peculiaridades de la discusión, la polematización sobre la existencia de Dios esconde debajo suyo el problema del sentido de, no la existencia, sino el “existir”. O para no meternos en mucho embrollo, el sentido con el que se usa el termino mismo “existir”. El debatir si existe o no el dios, presupone que dios mismo, es un ente (entre los entes), que si bien se le atribuye supremacía con relación a los demás, sigue siendo, sin duda alguna, ente, y en esto consiste en parte el "error teológico". Error no exclusivo de la religión judeocristiana sino de muchas otras, quizás con algunas breves excepciones, como sería el brahmanismo, y algunas de sus variantes, pero dejaremos esto de lado. El problema de la existencia de Dios (problema que quizás sea, o debería ser una de las implicaciones menos importantes para aquel que en verdad tiene preocupaciones teológicas o metafísicas), es a fin de cuentas, un vicio que se viene arrastrando de lejos en la tradición occidental, y como fue anotado arriba, se requiere de tratar previamente el sentido con el cual es usado el termino “existir”, lo que es decir que hay que determinar de antemano el sentido de la existencia en general. Determinar en qué consiste. Etimológicamente, “existir” deriva del latín ex + sistere, que en conjunción significa “sostenerse”, “salir de”, “elevarse de”, “mostrarse”. Sin embargo para los fines de este breve trabajo, nos atendremos poco a la etimología, pues si bien nos puede dar ciertos indicios de cómo ha “decaído” (devenido) el lenguaje (los conceptos), y cual es su significación y “uso” original, nos daría mas problemas analizar profundamente el origen, y la significación del uso del termino en su contexto histórico cultural. Por fines prácticos, en este breve trabajo sostenemos que “existir”, no es nada más que “mostrar ser”. Y en este sentido, la existencia atañe única y exclusivamente a lo ente. De tal forma, que decimos por ejemplo: este caballo existe, (tiene existencia) pero existe porque desde hace miles de años existieron caballos que ya no existen (pero se reprodujeron, claro) y posiblemente gracias a este caballo, existirán en el futuro caballos que hoy no existen, etc.… La tradición teológica cristiana (no solo ella) desquicia el sentido de la existencia perdiendo de vista la diferencia entre lo que significa “ser” y “existir”. Sin embargo, aunque creo que ya en trabajos pasados hemos intentado al menos, definir con cierta precisión lo que “ser” significa (más bien, lo que ser implica; la imposibilidad de no ser), habrá que enfatizar un poco en ello de nuevo: Todo lo que tiene existencia, se inserta en el tiempo, y en su existencia va marcado ya por la contingencia: Muestra ser, mas de manera “incompleta”, “relativa”, y este “ser relativo” en el que consiste la existencia, se “pierde” por así decirlo, y es tanto un “ser” como un “no ser”: es así que Sócrates existió, y las galaxias existen, pero algunas dejan de hacerlo y otras probablemente lo harán. Ahora bien, que el Dios es considerado ente se explicita ya en la misma tradición que ha separado la metafísica en dos, la metaphysica generallis, y la metaphysica especiallis, siendo la primera aquella que estudia a lo ente en general, séase ontología, y la ultima aquella que estudia a un solo ente, el ente supremo, séase teología. Los juegos retóricos y las complejas discusiones que a lo largo de la historia se han manifestado y versado sobre el problema de la existencia o no del dios, (además de probablemente ser una "herejía" a la doctrina, cuyo soporte es la "fe") se han hallado ya con el temible y férreo "enemigo" que ha sido la ciencia (física mas que otra) y el debate se ha tornado aun mas viciado, pues aquella disciplina que durante tanto tiempo se ha dedicado a tratar al ente, a domarlo, cuantificarlo, adecuarlo y convertirlo en instrumento fiel de la actividad humana, la ciencia, ha tomado parte en la problemática ya poniendo en tela de juicio muchos de los dogmas sobre los cuales reposa la "fe cristiana", y en general, los dogmas de las religiones, y cuyas pruebas, teorías, y demás, no dan cabida para las anteriores. Pero este poner en "tela de juicio" no ha resultado ser mas que otro vicio de la metafísica occidental, que consiste en superponer la concepción científica del mundo por sobre cualquier otra y atacar desde su perspectiva y bajo las "reglas" que ella misma ha impuesto. Cómo es que esto esta determinado históricamente desde la metafísica propia de occidente, es algo que me he propuesto investigar para un próximo ensayo. Sin embargo, volviendo al problema de la existencia de Dios, esto que he dado en llamar "error teológico" termina por ser una manifestación de un "error metafísico" que se ha propagado a lo largo de la tradición occidental, “error” que afecta no solo religión y filosofía, sino una impensable porción de occidente, determinando su “curso” y “forma” por así decirlo. Error que se halla también, sin duda en otras tradiciones, "error" que Heidegger ha llamado "olvido del ser" y que he encontrado manifiesto en Aristóteles, pilar de la tradición occidental. El problema nos
remite a la problemática en torno al "ser": "El ser se entiende
de muchas y diversas maneras" nos dice Aristóteles, en No opongo objeción alguna a esta consideración, y es en extremo sensato que Aristóteles la especifique, pues para los fines aristotélicos (consolidar una ciencia que estudie el ser en cuanto ser), esta "multivocidad" que tiene el término "ser", impediría tal empresa, al no haber unidad en el genero, u objeto de estudio, si por ser se entienden tantas y diversas cosas. Sin embargo, el desarrollo posterior de su Metaphysica es aquel al que habré de oponer mis armas, explicando en que consiste este "error metafísico" del que tanto prometo y poco ofrezco. Pues bien, si
ponemos un poco de atención a lo que Aristóteles propone en su Metaphysica,
notaremos que hay una notoria preocupación por resolver las paradoxas que
surgen de El tema versa, pues, ahora en la noción de substancia que Aristóteles introduce en su metafísica, y que es, según el mismo filosofo, la naturaleza única a la cual responden todas las acepciones en que se usa el término "ser". Pero ¿qué entiende Aristóteles por substancia? o mejor dicho ¿a que le atribuye esta categoría? Simple y llanamente a nada mas que a lo particular: los individuos, las cosas "concretas" y es así como pretende solucionar las paradoxas del mundo de las ideas y el mundo "real", haciendo de ambos mundos uno solo. Entonces para Aristóteles, cada "cosa" que bien pueda ser nombrada "cosa" y mantenga cierta "unidad" será substancia y como tal será estudiada, pues unidad y substancia son inseparables, es así que la metafísica muta de ser, en una primera definición aquella ciencia que estudiará "el ser en cuanto ser", a aquella ciencia que estudiará a "los seres en cuanto seres". De esta manera no solo ha puesto Aristóteles "de cabeza" a Platón, para quien lo substancial era identificado con lo universal, sino que ha pasado por alto (paradoxicamente, pues era un punto central en su doctrina darle el lugar adecuado en el mundo, lugar que no "otorgaba" o explicaba la epistemología platónica) el movimiento, el devenir, lo mutable y contingente del ente. Puesto que la substancia no puede devenir en no substancia, lo particular no puede ser substancial, en tanto deviene, muta, deja de existir, Sócrates (el sujeto favorito para los ejemplos filosóficos) ya no es, y difícilmente volverá a ser... Está quizás de más, preguntarse para el caso, a qué nivel de lo particular nos mantiene Aristóteles, aún cuando él mismo nos de ciertas "pistas". Pues si el individuo particular, la "cosa", y mentemos de nuevo a Sócrates, es en si y posee una substancia a la que mentamos "Sócrates", entonces estará "Aristóteles" en el mismo caso. y si son substancias distintas, y no la misma, no podríamos decir que ambos sean "hombres" o "bípedos implumes" pues esto requeriría de una tercera substancia, y así hasta llegar a lo más general y universal mentable si no queremos correr el riesgo de incomunicar las substancias. De forma tal que el famoso argumento del "tercer hombre" de Aristóteles se le ha volcado encima. Pero, ¿cuál era el "error metafísico" entonces? El error metafísico hablando con cierta ligereza, radica en no dar el sentido "indicado" al ente, de tal forma que el problema del ser y el no ser, queda oculto y poco penetrado, o en otras palabras, confundir el ente con el ser, lo que "es"(ser, plenamente), y lo que existe(mostrar ser, ... ser en alguna forma).. Sin embargo, ¿cuáles son las causas y consecuencias de esto que hemos dado en llamar "error metafísico"? Será el tema de otro ensayo probablemente. NOTA: Curioso es notar, como en la gran mayoría de las lenguas habladas en occidente (si no es que todas) la estructura lingüística que refiere a los “nombres” de las cosas, es llamada “substantivo” (del cual se predican cualidades, de las cuales, para Aristóteles algunas serán esencia, y otras accidente). Mis supocisiones me llevan a creer tentativamente que esto que llamamos “error metafisico” sea una tendencia “natural” del entendimiento humano, arreglada con alguna utilidad para la “vida” y la supervivencia, por así plantearlo, que no fue lo suficientemente depurada tanto en la filosofía como en la religión (ambas: metafisica) Oscar Ramón Padilla Bustos
|
| Rafa March 6, 2009 04:33 AM PST Hola ¿No vas a escribir el segundo ensayo? Me tienes es ascuas..... | ||
| Leave a Comment: |