Los misterios de la cuántica, así como los misterios de la obra de arte, o los misterios de la matemática, la filosofía y la religión esconden tras suyo el misterio de la vida. Mas, ¿será la vida el misterio más grande? No la vida, sino todo, en cuanto es, alberga el misterio más grande, la cueva más obscura y fría, o bien el abismo más profundo e incierto. La vida es un signo. Un signo del misterio.