 |
 |
 |
 |
 |
|
Thursday, March 29, 2007
¿Es el conocimiento un ente?
El único conocimiento posible es el conocimiento del ser. conocimiento es conocimiento del ser, y por lo tanto es conocimiento de lo uno, lo infinito, inmutable...
Conocimiento del ser, no es un ente, y cómo habría de serlo, si carga con la huella auténtica del ser... Ente es, la instancia material del conocimiento... los hombres de ciencia, los libros, las academias...
Hay, sin duda, algo que bien podríamos llamar conocimiento del ente, este conocimiento tampoco es un ente, ni es propiamente conocimiento.
Parménides y Heráclito
Antes que nada, expongamos algunos fragmentos de Parménides y Heráclito
Parménides:
A)Un solo discurso como vía queda: es; en éste hay muchos signos de que lo ente es ingénito e imperecedero, pues es completo, inmóvil y sin fin. No fue en el pasado, ni lo será, pues es ahora todo a la vez, uno, continuo. Pues, ¿qué nacimiento le buscarías? ¿Cómo, de dónde habría nacido?
B)Ni voy a permitir que digas o pienses «de lo no-ente»; pues no es decible ni pensable que no es. Pues, ¿qué necesidad le habría impulsado a nacer después más bien que antes, si procediera de la nada?
Heráclito:
A)Este mundo, el mismo para todos, ninguno de los dioses ni de los hombres lo ha hecho, sino que existió siempre, existe y existirá en tanto fuego siempre-vivo, encendiéndose con medida y con medida apagándose.
B)Muerte es cuantas cosas vemos al despertar, sueño cuantas vemos al dormir
C)Sobre quienes se bañan en los mismos ríos afluyen aguas distintas y otras distintas.
D)Cuando se escucha, no a mí, sino a la Razón, es sabio convenir en que todas las cosas son una.
E)Para los despiertos hay un mundo único y común, mientras que cada uno de los que duermen se vuelve hacia uno particular
En lo que va de la historia de la filosofía, se ha arrastrado ya desde hace tiempo, la idea de que entre los pensamientos de Parménides y Heráclito hay una oposición indisoluble. Sin embargo, no se necesita mas que agudizar un poco el intelecto para notar la ceguera con que carga tal interpretación.
Tal interpretación tiene su base, en la problemática de el "movimiento"(cambio). Bien es sabido que Parménides (véase fragmento A) sostiene la inmovilidad del ser, mientras que Heráclito (fragmento C) habla precisamente del "devenir".
El problema reside principalmente, en no dar cuenta principalmente, que tanto Parménides como Heráclito están abordando el mismo problema (el problema de la metafísica) desde distintos ángulos. Y sin embargo, coinciden en lo fundamental: Parménides expresamente esta tratando lo correspondiente al ser. Heráclito también habla expresamente sobre el ser (fragmentos A, D, E), concediéndole en la misma medida que Parménides, unidad, y por lo tanto, no movimiento, no cambio. Sin embargo, en otros, sus fragmentos mas conocidos (C ante todo) en apariencia sostiene el devenir por sobre todas las cosas. He aquí donde hay que especificar: en aquellos fragmentos, precisamente Heráclito se esta refiriendo a lo ente, y no al ser: lo que se manifiesta en lo múltiple, cambiante(fragmento c), finito (fragmento b),...
Conviene citar en estos casos al mismo Heráclito : "Incapaces de comprender tras escuchar, se asemejan a sordos; de ellos da testimonio el proverbio: aunque estén presentes, están ausentes.."
Una obra de arte, es una obra de conocimiento: Esto, en dos sentidos: En un primer sentido, es una obra del conocimiento puesto que esta ya presupone una cultura, de la cual la obra es manifestación, y en ella misma se reproducen en cierta medida las formas del conocimiento de la cultura de la cual surge.
En un segundo sentido, una obra de arte, es una obra de y para el conocimiento, puesto que en ella se manifiesta conocimiento del Ser (en una parcialidad). Siendo de esta forma, "el conocimiento estético", es trascendente, pues es conocimiento del Ser. Sin embargo, el conocimiento "trascendente" que nos brinda una obra de arte, siempre se encuentra "empapado", "contaminado", por las formas de conocimiento que habíamos hablado primero, las formas culturales; sin embargo, esto no termina por empobrecer a la obra misma, ni limitando las vías para acceder a ella, cosa que podría pensarse, sino, al contrario, "enriquece" a la obra misma, puesto que todas sus dimensiones "se irán desplegando en el tiempo" por así decirlo.
En otros tiempos, e inclusive en la actualidad, el arte fue o es considerado como la actividad que descubre, y manifiesta la belleza. E inclusive en casos en los que no lo pareciera (pensemos en la poesía de Baudeliere, las pinturas obscuras de Goya, alguna música de Shostakovich,...) se ha sostenido tal postura, pero apelando a "distintos tipos/formas/concepciones" de belleza, volviendo al concepto de belleza, algo de lo más ambiguo o arbitrario.
Si bien, gran parte del arte, o de las obras de arte, pueden ser consideradas bellas, o concepciones de belleza se manifiestan en ellas, la belleza no es lo único competente al arte como actividad: el conocimiento estético es mucho más complejo y rico. En él hallaremos tanto lo bello, como lo místico, lo sublime, lo magnánimo, o lo horrible y desagradable, lo pulsional-pasional, lo analítico, lo matemático... En fin, no pretendo hacer aquí un listado.
El ser y el estar
Como bien hemos planteado en la consideración anterior, el ser, manifestado a través de lo ente, no se manifiesta en su completud, sino, se manifiesta (en un no mostrarse) incompleto. Por lo tanto, se manifiesta idénticamente tanto el “ser” como el “no ser” en lo ente.
Propiamente, no podemos decir, que de los entes se predique un ser, como de hecho se hace cotidianamente (el sol es una bola de gas ardiente, dios es divino, Sócrates es mortal,...), sino que lo que podemos y de hecho hacemos al predicar este relativo “ser” de los entes es predicar su estar.
Sin duda es evidente, o al menos para los hispanohablantes (hispanopensantes ontológicos, debería decir ahí) que no es correcto decir que “alguien es sentado”, sino mas bien “ “Parménides está (estaba, estará) sentado”. Idénticamente, aunque en distinto grado, no podemos predicar “ser” de los entes, sino su estar, que es su determinación óntica y por consiguiente sería, mas correcto(a miras de recuperar el sentido del ente, o de tenerlo presente) decir “el sol esta una bola de gas ardiente, dios está divino (eso sí, es cierto, suena ridículo en español) y sin embargo es correcto mantener la anterior relación en el caso de “ Sócrates es mortal”, puesto que nos estamos refiriendo a una determinación ontológica (no óntica) irreductible. Estamos diciendo “Sócrates es finito, contingente, limitado...”
Y es que precisamente, el estar, es la apariencia de “ser” como apariencia (manifestarse en un no mostrarse) el estar manifiesta tanto al “ser” como al “no ser” en la medida en que se hace patente tanto lo ente como su finitud, contingencia, mutabilidad...
(relativo “ser”. “Ser” incompleto)
Nos enfrentamos a un problema curioso, que así sin más, bien podría ser descartado por una mente obtusa como un problema del lenguaje. No ahondaré mas en el problema en este momento.
Indiferente es para mí por donde empiece, pues allá retornaré de nuevo...
Adentrarnos en los misterios del “Ser” no es cosa simple. Aún cuando en las cotidianas oraciones “esto es así”, “aquello es asá”, “tus palabras son insensatas”, etc., ... pareciera que “ser” es un concepto comprensible “de suyo”, y tal suceso inclusive pareciera tener lugar si rezamos con Parménides: “El ser es, el no ser no es”. Sin embargo, si yo, postrándome frente a ustedes, ya digo, por ejemplo: “El ser es” uno” e” infinito”, “inmutable” e “ilimitado” ” tal cosa, ya probablemente amerite una explicación.
Sin embargo, ¿cómo habríamos de explicar, o mejor aún, de mostrar lo que ya se muestra en un mostrar? (¿Cómo habremos de expresar y comunicar “el ser de el ser” si nuestro propio entendimiento ya lo presupone al preguntar por él?)
Ser es ser, y no no Ser. O mejor aún: El ser es, el no ser no es. No pudo un sabio decirlo mejor. Preguntamos. Sí, pero al preguntar “¿qué es...?”, el preguntar mismo, va encaminado, se lanza en pos de lo ente, no del ser. Preguntar por el ser de... es preguntar por el “ser” de algo, el “ser” de un ente. En esta medida no podemos preguntar por el ser del Ser, puesto que, como bien dice Heidegger, “el ser de los entes no es un ente”.
Entonces, parece que hemos avanzado al menos un paso... ¿hacia dónde? Aun no es claro... sin embargo ahora al menos, nos podremos preguntar, ¿qué es lo ente? ¿Cuál es su ser?.
¿Y donde conseguiremos la respuesta? La respuesta a esta pregunta esta dada “mucho antes”, que la formulación de la misma. Tenemos, por así llamarla, quizás temporalmente, una “precomprensión” del ente. Y es justamente esta la (pre)comprensión oculta de el “ser” del ente, (y por lo tanto del Ser) (estado de abierto, según Heidegger) es lo que subyace a la posibilidad, (como su condición necesaria primaria) de plantear cualquier pregunta.
Entonces, ¿qué pasa con nuestra pregunta por el ente? Si ya lo “pre”comprendemos, entonces nuestra labor será ahora comprenderlo, hacerlo evidente lo que antaño fue obscuro.
¿Qué es lo ente? ¿Cuál es su “ser”? Todo ente es manifestación del ser. Es precisamente esto lo que se nos hace patente (de manera obscura) en su apariencia, potenciada por la fuerza de la impresión presente vivida. El ser se manifiesta en lo ente, y en esta medida todo ente es manifestación del ser. Se manifiesta en un “no mostrarse”, puesto que lo que se muestra es el ente, en el que se manifiesta el “ser”. El ser no se muestra.
Sin embargo este mostrarse del ente, donde se manifiesta el ser, no es ni puede ser un mostrarse completo y en esa medida, tampoco puede haber manifestación completa del ser. Sino que nos encontramos frente a un manifestarse incompleto del ser, y por lo tanto, aparente. ¿A qué nos referimos con esto?
Bien conocemos la sentencia: El ser es, el no ser no es. Ahora, pues, el ser, es “uno” y no podría ser de otra forma: si fueran “dos” por ejemplo, y dejando de lado la imposibilidad de unidad del ser en este particular caso, ¿qué diferencia reinaría entre estos dos “seres”? Que el ser de uno seria el no ser del otro y viceversa; sin embargo el no ser no es, y por lo tanto el ser es uno.
Supongo que no debe ser difícil comprender los argumentos análogos detrás de “el ser es inmutable, infinito, ilimitado, completo, autónomo...”
Bien, pues lo ente se manifiesta múltiple (nunca uno), cambiante, finito, limitado, determinado, etc... para comprobarlo no necesitamos ir mas lejos de lo que alcanza nuestra mirada: esta pluma se rompe, nuestros antepasados han muerto, los fogosos caballos de los que hablaba Platón, y Platón mismo, ya “no son”... en esta medida, el “ser” que se manifiesta en lo ente, no es propiamente el ser, sino un relativo ser, y como tal, es igualmente un relativo “no ser” (no propiamente un no ser).
Quizás estas consideraciones esclarezcan mas el sentido de lo siguiente: La primera determinación ontológica de lo ente, es su incompletud. El ser manifestado en lo ente (en lo incompleto) es un ser aparente, e idénticamente incompleto, en la medida en que este “ser” desaparece con el ente en que se manifiesta, y por lo mismo, es ya un idéntico “no ser”. Ya desde la develación de la incompletud del ente (desde su contingencia, su multiplicidad, su mutabilidad, ...) podemos posicionarnos frente a un horizonte nuevo, frente al horizonte de lo trascendente, habiéndonos puesto (como entes mismos) por encima de los demás entes... horizonte necesario (Heidegger) para entregarnos a la pregunta que interroga por el sentido del ser.
Thursday, March 15, 2007
Lo divino no puede más que ser manifestación del ser y no esencia del mismo.
Si el ser fuera en esencia divino, como un soldado de juguete fuera de plomo, no se podría entender como alguna de sus partes no fueran divinas.
Si el ser fuera divino por la conjunción de sus partes, como por ejemplo un platillo fuera considerado sabroso por la conjunción de sus ingredientes; lo divino no podría mostrarse en lo particular ni manifestarse en ello, sino exclusivamente en su totalidad y por lo tanto, lo divino sería incognoscible.
De esto, se desprende, que la idea de Dios (al menos la que plantea la metafísica judeo-cristiana) es impropia, cabria decir, como postulado filosófico-metafisico. O quizás he ido demasiado lejos:
La esencia del Dios judiocristiano, es sin duda, la divinidad(...). Tomado lo anterior, "Dios" sería manifestación del ser y no el "ser en si".
Se dice que Dios es el ente supremo, sin embargo, ya como ente sería contingente, puesto que todo ente esta determinado ontologicamente por su incompletud(finitud, contingencia,...).
No me parece en realidad incompatible la noción de divinidad con la de contingencia. Se deja abierto a discusión.
---------------------------------
Sunday, December 10, 2006
Perdonen de antemano si esto no está bien estructurado... Propongo esto como un tema de discusión, omití muchos temas que iban surgiendo al paso de esta breve reflexión, por razones de "economía", estos temas "ocultos" son precisamente aquellos que hay que discutir. Los números entre paréntesis refieren a notas al final del texto. Venga: lean:
¿Qué es una cultura? Usando palabras de Dussel, una cultura es "una forma de producir, reproducir, y desarrollar la vida humana". Evidentemente, cada cultura desarrolla formas de conocimiento, formas de convivencia (moral), legislaciones, tradiciones, ciencia(no en un sentido común-actual), arte, gastronomía, etc. Y no sería poco razonable pensar que la geografía(1) tenga mucho peso en dichas formaciones, aunque estemos lejos de establecer una relación causal precisa sobre la relación tierra-hombre-cultura.(hmmm...)
No podríamos suponer, sin embargo, que debido a estas diferencias culturales, que implican diferencias cognoscitivas, éticas, y demás, haya inconmensurabilidad, o/e incomunicación entre culturas. Terminaríamos con el mismo problema que Descartes al suponer que el ser humano esta dividido en dos partes: el cuerpo y el alma, y al intentar explicar cómo se comunicaban estas partes, aludía, si bien recuerdo, a los "espiritus animales" en la hipófisis. Y ¿cómo se comunican esos espiritus animales con cada una de las otras partes? el problema se va al infinito(2).
Sería una cosa tonta, pensar que las personas de otros tiempos u otras culturas, "no son hombres como nosotros"(3) o lo contrario. Reitero, cada cultura, como forma de prod, reprod, y desarrollar la vida, desarrolla formas de conocimiento cuyo fundamento originario está en la vida misma. (hmmm... )
La idea detrás de todas estas palabras que he escrito es esta: conocimiento es conocimiento del ser(4). el ser no es solamente conocido en una forma ni en un sentido: la ciencia, la religión, el arte, la filosofia, son formas mediante las cuales el hombre conoce al ser(5). al ser el hombre manifestación del ser, esto "equivale" a decir: "..formas mediante las cuales el ser conoce al ser(se conoce a sí mismo) " y por ende, son formas mediante las cuales el hombre se conoce a sí mismo. Evidentemente, los conocimientos son parciales, difícilmente completos...
He aqui un tema. y ahora otro: lo verdadero. Verdadero es una relación entre lenguaje y realidad (por el momento no me detengo a pensar qué es el lenguaje, ni considerar la carga de sentido con la cual siempre se accede a la realidad (intencionalidad) )
Verdad es la relación entre lenguaje-realidad: decir de algo, lo que algo es: predicar el ser de algo... claro que por lenguaje no estoy pensando en "uno" en particular, aunque se tiende a pensar en "verdad" casi siempre como algo exclusivo del lenguaje hablado/escrito...
Cada forma de conocimiento brinda "verdades" sobre los objetos que estudia. lo verdadero de un conocimiento, se debe debatir bajo las formas cognitivas que este conocimiento presupone(6), sin embargo, es muy comun, hacer un salto "ilegal" de conocimiento a otro, atacando ciertos conocimientos con otros: Por ejemplo, los ataques a la religion desde la ciencia, o los ataques a la ciencia desde la religión... la desvalidación de Heidegger por algunos filosofos analíticos, etc.
intentemos reducir la tesis principal aqui expuesta: cada cultura desarrolla sus propias formas de "las distintas formas de conocimiento"
Oscar R. Padilla B.
Notas:
1-(el territorio, el clima, la flora, la fauna,...)
2- Habrá que reconocer la "unidad", puesto que lo que esta separado, no se puede comunicar, ni pensar si quiera. Este pensamiento, quizás parezca un tanto ambiguo, aunque hay un punto aqui que no me esforzaré en aclarar, ja.
3-"no son hombres como nosotros". Mencionaba esto en el sentido en el que este pensamiento pudiese desembocar en ideas como "nuestra(occidente) ciencia, arte, filosofia,..., es superior a otras. "
4-el ser es lo que es... el ser es uno (unidad), infinito, eterno, inmutable,...
5- estas formas encuentran determinaciones culturales, y las culturas tambien tienen determinaciones...
6-mas, hipotéticamente, contemplando y aplicando las otras posibles formas en las que un objeto puede ser estudiado, obtendremos un conocimiento mas completo del mismo.
Wednesday, December 06, 2006
La sensación de lo sagrado, me aparece como una conmoción o estremecimiento, un anonadamiento ante la noción "lo supremo". Es de tal manera que, no se necesita ser religioso para participar de ello, puesto que la noción de lo supremo no supone una divinidad, sin embargo, apela a nuestra espiritualidad, o sensibilidad espiritual, por asi llamarla (la cual tampoco implica religiosidad). El simple pensamiento acerca de las millones de galaxias, la inmensidad cósmica, la contingencia del mundo y nuestras vidas comparadas con la casi estaticidad e indiferencia del "inperturbable y trascendente orden cósmico" me aterra, produciendo la sensacion de lo sagrado, en su lado negativo, similar a escuchar el Requiem de Mozart, o una misa de Bach...
Al parecer lo sagrado puede presentarse de dos maneras, la positiva y la negativa, (terminos no análogos a constructiva y destructiva, ni a buena y mala) siendo la primera una sensación de paz o tranquilidad tremenda, como un trance favorable de espiritualidad, y la segunda, ya mencionada, siendo una angustiosa sensacion...
ahora bien, ¿cómo se manifiesta lo sagrado?
No lo sé... he aqui un primer post a discutir.
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
|
 |