ANANKHÉ


Thursday, February 07, 2008
El ser y su signo

Signo.

por Oscar Ramón Padilla Bustos

 

 

“De pronto, he sido Tales de Mileto. He visto la historia entera de las cosas, y entre las cosas, los hombres...He abierto mis grandes y amplias cejas, el cristalino brillo de mis ojos fue iluminado por luz intensa... y de pronto: un caballo, un ejercito, mares infinitos, todo paso a mi lado y lo contemplé con amplitud... mientras en mí crecía el silencio...Y el silencio me despertó. Había estado viendo el cielo. Las nubes y sus infinitas formas. ¡Es tan solo agua! He sido Tales de Mileto, he sido muchos más...”

Oscar Ramón Padilla Bustos

 I.- Introducción.

 

Varios milenios de tradiciones filosóficas, científicas, religiosas y artísticas nos han enseñado que lo que es, en cuanto es, se manifiesta en muy diversas formas. Cada filósofo en la historia, escriba o no metafísica explícitamente,  presupone ya el ser mismo como fundamento y fondo último de lo existente de una u otra manera, y de esta forma el ser se ha aprehendido de incontables formas y en innumerables sentidos.[1]

 

Sin embargo, si bien el ser puede ser considerado tan blanco como negro (En formas y sentidos totalmente opuestos), "Antes" (y este antes no se sitúa en el tiempo) que ser cualquier otra cosa, el ser simplemente "es", sin ser de una u otra forma sino siendo, en infinidad de formas, incluso en aquellas formas en las que se aparenta el no ser.[2]

En esto, la metafísica no ha sido en ningún sentido, ni la realidad última, ni su estudio, como algunos pretenden, sino que es "su historia", o la "historia del ser", en último término.

 

Por ello la realidad ultima no se encontrará ni en la física ni en la metafísica, como tantos quisieran, ni en alguna otra forma que adquiera el conocimiento, sino que ella misma se encuentra justo "detrás" de todo aquello, y es en ultima instancia su fundamento.

 

II.-

 

Todo lenguaje pre-sub-pone al ser como su fundamento y base, y es en sí, ya una metafísica. Retomando la "definición" anterior, la metafísica es la historia del ser.

Simultáneamente, la historia del ser no es una, ni es contada en un solo sentido, sino que  puede ser contada de muchas formas:

 

Una de las historias del ser nos cuenta que un dios[3] derivó en mundo. Otra historia explica que el universo(materia) alguna vez estuvo comprimido entero en un punto que asimilaba la nada. [4]

 

Sin embargo, ninguna "historia del ser" se encuentra culminada, Tiende al ser, sin ser nunca plena y por ello nunca completa. Puesto que lo que es, es plenamente: sin "forma", sin "atributo" ni "límite":  El ser no puede reducirse a la historia del ser.

Ahora, todo y cada ente[5], en cuanto muestra (el) ser relativamente (en su relación con otros entes) contiene el ser  íntegro en cada una de sus partes, a manera de signo.[6] Por ello mismo cada cosa en cuanto "cosa" , e "individual", "percibida", puede "contarnos"/"darnos", si sabemos "escuchar"/"pedir" correctamente, la historia entera del ser.[7] Puesto que cualquier ente es ente, y en cuanto tal, manifiesta ser. Manifestar ser es significar ser, por lo que lo ente es signo del ser. E igualmente cualquier signo es signo, y los signos, signos son.[8]

 

Podemos encontrar el numero uno en la singularidad un árbol [9] y encontrar un árbol en la figura que asemeja una construcción matemática vista de lejos (fractal), podemos ver lo divino en lo contingente, como hacen las teologías que atribuyen un origen divino al ser humano.[10] Puede aparecérsenos lo profano en medio de lo sagrado al señalar la pederastia de un religioso. Se puede poetizar por ello el ser, pero el poeta no habla, ni narra, ni escribe: sus palabras se disuelven en ecos vanos para los oídos de quienes los escuchan, para dar lugar a un canto que emerge sin ser oído: sin estar siquiera escrito en notas. Y ese canto, puede ser cualquier otra cosa:

 

Quienes escuchan el canto del poeta pueden embelesarse en un goce sordo por el canto, o pueden hacer del canto signo de otra cosa, como un himno exalta al orgullo, una fuga en órgano a la solemnidad, o las percusiones rítmicas, que por su constancia y persistencia mantienen en trance a los danzantes, que por su movimiento pueden significar la vida en su más puro y constante devenir, en una danza que también puede significar amistad o batalla, igualdad o diferencia, y justamente la diferencia, en cuanto oposición, pueden significar el ser y el no ser.

 

Así como nieve(blanco) es la metáfora "ideal" para el rostro del niño, en tanto signo de la inocencia, puesto que la inocencia se entiende justamente como la ausencia de mácula ante  la enviciada condición humana (y lo blanco en este caso es, lo limpio, lo inmaculado.)

Metaforizar no es otra cosa que hacer ver en una cosa, otra cosa. Equiparar seres. A la primera  se opone a una segunda, y en esa misma oposición se puede manifestar el ser(no ser) entero también.[11]

Decir que "una cosa lleva a la otra" puede significar en un momento determinado el que "un hecho se entiende por medio de sus relaciones, lo que es decir que cada hecho tiene tanto una causa como un efecto, siendo ambos causa y efecto otros hechos" como puede significar en otro momento[12] el que "una metáfora expresa el ser de algo, con el ser de otro separado del primero, que es mas conocido en el aspecto que se quiere mostrar que el primero."

 

En tanto el signo no es signo de ninguna cosa en particular, sino que puede significar "cualquier cosa", puede significar ya tanto la Crítica de la Razón Pura, como el Baghavad-Gita, Una simple piedra que puede ser también signo de la "dureza" palpable de lo real.[13]

 

III.-

Mi epilogo para toda filosofía reza con el griego Metrocles, "han sido éstas, imágenes soñadas, y pura fantasía". Pues todo conocimiento en ultima instancia, un castillo que flota en el aire.[14]

 

Uno no cuestiona lo religioso si se entiende / cree que el sacerdote o texto sagrado es el mediador entre dios y el mundo. [15]Puesto que si algún Dios ha develado su mensaje divino a los seres inferiores (ya sea por medio de textos sagrados, o profetas,...) sería un contrasentido que mintiese.[16]

De la misma manera, no se cuestiona lo científico si se acepta de antemano la inteligibilidad del mundo bajo el principio de razón suficiente y su expresabilidad en el lenguaje.[17]

 

Ahora, cada lenguaje[18] se "ve a sí mismo" como capaz de expresar en ultimo término la totalidad de lo existente en tanto realidad ultima, porque en efecto cada lenguaje conoce "a su manera" la totalidad de lo existente. En este sentido no se encuentran separados unos de los otros, sino más bien cada uno es idéntico a los demás. Pues en tanto cada lenguaje puede conocer en principio la totalidad de lo existente, y cada lenguaje es en sí mismo parte de la totalidad de lo existente, "el lenguaje se conoce a sí mismo"

 

 

 

IV.-

 

El conocimiento verdadero y por ende la correcta expresión del ser es aquella que expresa al ser completo. De esto se sigue que no hay más que un solo conocimiento, cosa que nunca se ha negado: sin embargo se ha insistido en varias formas del conocimiento, y "sabemos" que todo saber no se expresa en una sola sentencia, sino en muchas (la ciencia, como la religión, etc., se componen de una ordenación sistemática de muchos "conocimientos". Sin embargo, ningún conocimiento es conocimiento por si mismo, sino en tanto ya implica el conocimiento de todo lo demás, la totalidad de lo existente. Así es que "decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el pasto  de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto, el cielo que dio luz a la tierra..."[19]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] El ser se ha entendido de diversas formas, y aun cuando se ha considerado en distintas ocasiones ya, bajo la misma forma, también ha sido considerado en distintos sentidos: El ser en cuanto materia (Marx-Cientificismo Positivo), el ser en tanto idea(Platón, Hegel), el ser en tanto deseo(Schopenhauer, Nietzsche), el ser en tanto tiempo(Agustín, Heidegger), el ser en cuanto vida, en cuanto muerte, en cuanto...

[2] Puesto que el no ser no es, es mera apariencia (apariencia de no ser) y sin embargo, es preciso anotar que entre la apariencia del no ser y el no ser no puede haber diferencia alguna.

[3] O dos, o muchos, o un dios que no es dios, o...

[4] Esta historia inicia con el tiempo de Planck: Toda la materia comprimida en un punto sin volumen se desestabilizo ("Big Bang") dando lugar al infinitamente extraño universo extenso.

[5] Definiendo "ente" como "aquello que existe", y el "existir" como "mostrar ser". Lo ente es entonces signo de ser sin "ser, plenamente". Paralelamente, el ser  no puede menos que encontrarse "integro" y "entero" aun en cada uno de sus signos("partes", "manifestaciones", si se quiere),  si ha de ser apariencia de ser y no-apariencia de no ser. Mas, como el ser mismo ya "presupone" al no ser, en cuanto aquello que no es: lo "opuesto" al ser,  (en esa medida "lo contiene") la misma apariencia de ser, es la apariencia de no ser. (Hegel ha anotado que "entre el ser absoluto y la nada absoluta no hay diferencia alguna", dado que el ser pleno, como la nada plena, carece tanto de forma, como de contenido.

[6] lo signo tanto "muestra" como "oculta" al ser, pues al significar puede "ser"cualquier cosa, por lo tanto ser signo del no ser...

[7] "Una de tantas", en una de sus tantas posibles formas y en uno de los tantos posibles sentidos.

[8] Lo signo hace presencia en el mundo en el lenguaje concreto: la música, la poesía, la matemática,... Se "trata", pues, de "seguir la huella" del signo, lo que es decir: practicar la musica, estudiar la matemática, poetizar, etc. Comprender el ser de una u otra forma, puesto que los signos le abundan.

[9] O no, u otra cosa

[10] Un camino trazado "a través" del ser humano que tiende a lo divino.

 

[11] Heidegger por su parte señala que la esencia del arte consiste en hacer patente el conflicto "cielo-tierra". Esta contraposición, nos parece también, la oposición ser - no ser.

[12] Quizás hasta en el mismo momento en que la frase  se expresa como un argumento que después culmina en un malentendido.

[13] Puesto que la existencia del mundo no necesita demostración, sino que es al contrario lo que siempre se nos está demostrando en sensaciones, como lo corrobora el dolor de un golpe.

 

[14] . Esta no es una referencia al "problema" que debate de la existencia del mundo, sino una referencia a la falta de necesidad (ontológica) para que el conjunto de lo existente sea de una forma determinada (de la forma conocida) y no de otra.

[15] El puente de lo profano a lo sagrado, lo develador del ser como realidad ultima.

[16] Esto contradiría la noción misma de "develar", y en ultimo termino implicaría que "el ser no es".

[17] Es solo el científico quien critica al científico, el sacerdote al sacerdote, el músico al músico, él filosofo al filosofo, en tanto comparten y conocen un signo común, que es su guía.

[18] Forma del conocimiento.

 

[19] Borges, Jorge Luis – La escritura del dios (cuento), Pág. 137, de: "El aleph"(antología), Alianza Editorial

 





Thursday, December 13, 2007
La "Liberación"

Tratando el tema de la liberación y a manera de comentario sobre parte de la filosofía de E. Dussel, recordaba aquel pasaje del Gog de Papini en el cual Gog se entrevista con Gandhi: La entrevista, claro, es falsa, sin embargo en el pasaje se expone una tesis, que al menos me parece sugerente, y en la que he hallado cierta simpatía con la metafísica que he estado trabajando:

Dentro de esta tésis, el proyecto de la liberación de los pueblos de la India no sería propiamente una manifestacion de la voluntad de un pueblo(subyugado) por autoafirmarse como uno, y digno (en opuesto a "otro", lo negado-negativo), como nos ha mostrado la Historia (la historia Occidental), sino al contrario, es la disolucion misma del verdadero "espiritu" de aquellos pueblos en el proyecto, y por lo tanto, en la metafisica misma de Occidente.

En otras palabras, el movimiento de liberación de los pueblos de la India del yugo inglés sería consecuencia del proceso de occidentalización de los mismos: Aquel Occidente que cuyo proyecto predica la libertad, la igualdad, con fundamento en lo racional, y en miras al progreso se ha infiltrado en el pensamiento y la cultura de la India a tal punto de culminar en un movimiento que reafirma en un ùltimo fondo, la metafìsica Occidental.

En este sentido, la liberación de la India no ha sido mas que lo contrario de lo que pretendia: la disolución de "Oriente" en Occidente.

Claro que de tal tesis, a rasgos tan generales, no estoy convencido totalmente, sin embargo me parece sensata por el momento, al menos a manera de sugerencia.





Friday, September 07, 2007
Sur le feminisme

 Pretender que en nuestro lenguaje, el uso de palabras, como "hombre" para determinar al "genero humano" por ejemplo, debe ser sustituido por otras palabras, que no den predilección de "genero", y por demás, reclamar moralmente el uso de estas, por "contribuir a la tradición del patriarcado" o como le llamen, es una terrible insensatez:

Es asunto no claro, para empezar, cual es el verdadero y original sentido y significado de estas palabras por un lado, y aún cuando sea en cierta medida "visible" que dentro del cosmos social en que estas surgieron, su uso "daba preferencia a... " y "la cosmovisión tenia por centro a..", el uso actual, dista demasiado de esto. Al dar tan tremendo énfasis a estos "problemas" se contribuye aun más a no solo, la decadencia del lenguaje, sino tambien a "hervir la sangre" de los partidarios de una postura u otra.

Proceder de esta manera, sería ademas una imparcialidad, puesto que si el lenguaje nos ata irremediablemente a "cosmovisiones parciales" ¿porqué no reformar de raiz tambien el uso de las fechas? (por dar un ejemplo, pues si procedieramos "imparcialmente" tendriamos que desquiciar toda la tradicion humana existente, castrarla (¡Otro signo del "patriarcado", me la estoy buscando!)desecharla, para despues "crear" una nueva, ¡y no se hable de que problemas implica esto!.) 

Cuando uno afirma que hoy es 7 de septiembre del 2007, ¿no estara ya "reafirmando"  la fe cristiana? ¡Y ademas bajo el cariz romano!

Si por otro lado, destituimos este uso de las fechas, y afirmamos que no es el año 2007, sino que han pasado ya tantos miles de millones de años desde la formacion del universo (y por lo tanto hoy seria tal dia, de tal mes de un año de numero impensable, restandole los inmensurables micro-mili-infra-segundos previos al tiempo de Planck), no estariamos ya dandole hegemonía a la vision científica del mundo, y por lo tanto eurocentrista, occidentalista y no se cuantas cosas? (¡quizas tengamos que inventarnos palabras mas extravagantes para darle su justa dimensión cósmica al problema!)

¿qué hay mas alla, en el fondo de estas "propuestas" de aquellos feminismos radicales, que lejos de solucionar los problemas de desigualdad, los aumentan, encontrándolos ya en cada rincón con terribles consecuencias culturales?

¡Moral!

 


Un mito

 En el único instante, real y solemne en que el mundo se reveló al hombre, el sabio pintó al universo:

Aquel instante se ha perdido ya de las páginas de la Historia, sin embargo la pintura prevaleció: Tan vasta y profunda fue la obra, y tan potente el trazo, que terminó por confundirse con el mundo; pues toda y cada cosa encontraba ya su lugar en ella, de alguna u otra forma.

En este momento perdido fue cuando por vez primera se escuchó el canto, y fue bello. Inició el tiempo, y fue eterno... por primera vez tuvo nombre el mundo, y se nombro a si mismo. Los hombres se llamaron hombres, y la vida, vida.

Apareció la religión y la ciencia; tambien el arte, que no eran distintos, sino uno. Y Uno con todo, pues el trazo era continuo y sin huecos.

La pintura fue signo y guía, y sus potencias, impensables, dieron forma y sentido.

Pero inaugurado el tiempo, sucedió la decadencia: Viento, Lluvia y Fuego hirieron la pintura, y los trazos se separaron, y se volvieron opacos: entonces se multiplicó el signo, pues la memoria de los hombres, que se degardaba conforme las generaciones, no podia retenerla.

No fue posible conservar la pintura: y los sabios, que remplazaban las heridas con nuevos signos sólo lograron tender su labor al infinito.

Dividieron las cosas, y con ello, a los hombres. Se volvieron sacerdotes, y su tiempo fue consagrado al estudio. Pero les sucedio como a la pintura y al signo: el camino los llevo a bosques sin salida y pronto se perdieron a si mismos.  

No avanzó el hombre más, que como la pintura, se había partido: sin embargo el impulso originario de la pintura, aunque fragmentado, siguió su camino.





Tuesday, August 28, 2007
La vida y el signo. Consideracion extraña.

In memoriam: Conde de Cheste

Varias veces he oido aquella idea que reza "el lenguaje ha sido el mayor invento del hombre" (y en seguida se enlistan sus "ventajas"). Idea que sin duda es "sensata", si bien partiendo de sus presupuestos deberiamos mas bien decir: "el lenguaje, es el hombre", cosa que seguramente pocos entenderán más allá lo que muestra su aparente simpleza.

Pues bien, escalezcamos el sentido si es posible: Por un lado podríamos considerar que "así como la vida(existencia) humana cambia(deviene), así el lenguaje". Mas no sería esta, sino la contraria, la consideración que ahora nos asalta: "asi como/cuando/... cambia el lenguaje, cambia la vida(existencia) del hombre, cambia el hombre mismo, y por ello lo hace".

Mas no "cambia" sino que "camina", y no "camina" el hombre, sino el signo(lenguaje). y es justamente esto lo que refiero al decir "el lenguaje es el hombre". Quizás la sutil inversión "el hombre es el lenguaje" sea de cierta ayuda.
Para ser mas estrictos, no es "el hombre" aquel hombre, ni aquel grupo de ellos, ni los habitantes de este pais, ni aquesta época y/o cultura, ni su historia, sino que es el lenguaje mismo el que es hombre.
Más "hombre" que el "hombre mismo" diré, si esto nos ayuda a esclarecer el sentido de la consideración.

Por lo tanto, mas "vivo", mas "libre", mas "humano", mas "algo". Y es no menos que la culminación más alta, si se permite, del devenir de lo que es (tender a si mismo) que se haya manifestado y conocido(tender del tender), pues solo él mismo es "quien" conoce, y por ello se conoce a si mismo. Y la vida misma, la vida humana, incluyendo la vida particular indicidual i "discociada" tanto como la colectiva-cultural, no le son mas que medios, la materia de su andar.

Me dirán al punto algunos y en ello, el signo se cuestiona a si mismo: ¿qué hay de la libertad, y la incertidumbre de la vida humana? ¿las guerras, o las pasiones, los sucesos? ¡Si aquello es lo que verdaderamente acontece, palpita, sangra y muere!
¿Que es para esto el signo, sino la muerte? ¡Olvido, silencio, sepultura, endurecimiento!

Las innumerables e incontables vidas que han sucedido en el tiempo. ¿Qué han sido sino medios? ¿se reproduce una miseria, o un accidente en vano?

"quizas" murmura una voz.

¿es que la vida no tiene algun sentido... dirección? ¡Ingenuidad! El sentido lo lleva el signo.

¿Que pruebas hay? ¡No puede haberlas, esto no es mas que un juego de palabras, un truco retórico de una existencia en crisis! ¡Teología moralizante, pues!

Mas necesario que cierto, será.

Mas no sería menos que de asombro descubrir fielmente, el hecho con el que simple y llanamente, el lenguaje nos ha sobrepasado.
¿Y qué ha sido esto, tu occidente, sino la busqueda, el camino (del signo) por librarse de sus medios?
"Sin medios ni limites." es su consigna.
¿habla un loco? Hablan muchos.

¿No es mas bien el signo, y no aquel científico el que descubre, y ha descubierto ya la "forma del universo", las interacciones entre partículas, las leyes de gravitación y la termodinámica? ¿A donde habrian llegado Riemann, Heisenberg, Hubble, sin los "otros suyos" Galileo, Newton, Pïtágoras. y todos estos, sin el signo?









Sunday, August 19, 2007
La existencia de Dios, y el error metafísico.

El problema de la existencia de Dios, que en estos tiempos se debate aun, de formas vulgares e impropias, tiene su origen en lo que por ahora llamaré el "error teológico" y expondré a continuación:

 

Parece un lugar común en este tiempo el debatir si "existe" o no el Dios. Y por lo general esta "discusión" se da, hasta donde mi experiencia me ha dado a ver, con relación al Dios judeocristiano, Jehová, Yavheé,.. Pues no es tan común que en la discusión se pregunte, si el verdadero Dios es Yavheé, Alláh o algún otro, o si hay tantos o cuales dioses, y en la discusión por lo general no se oye hablar de Anubis o de Horus, Cronos,... (curiosamente el entendimiento vulgar ve en estas divinidades no religión, sino mitología, "cuentos", y se les considera por sentado como alguna forma de "estadio" previo a la religión del Dios único). sino que se da por supuesto que el Dios es uno, como predica aquella doctrina.

 

A fin de cuentas, dejando a un lado las peculiaridades de la discusión, la polematización sobre la existencia de Dios esconde debajo suyo el problema del sentido de, no la existencia, sino el “existir”. O para no meternos en mucho embrollo, el sentido con el que se usa el termino mismo “existir”.

 

El debatir si existe o no el dios, presupone que dios mismo, es un ente (entre los entes), que si bien se le atribuye supremacía con relación a los demás, sigue siendo, sin duda alguna, ente, y en esto consiste en parte el "error teológico". Error no exclusivo de la religión judeocristiana sino de muchas otras, quizás con algunas breves excepciones, como sería el brahmanismo, y algunas de sus variantes, pero dejaremos esto de lado.

 

El problema de la existencia de Dios (problema que quizás sea, o debería ser una de las implicaciones menos importantes para aquel que en verdad tiene preocupaciones teológicas o metafísicas), es a fin de cuentas, un vicio que se viene arrastrando de lejos en la tradición occidental, y como fue anotado arriba, se requiere de tratar previamente el sentido con el cual es usado el termino “existir”, lo que es decir que hay que determinar de antemano el sentido de la existencia en general. Determinar en qué consiste.

 

Etimológicamente, “existir” deriva del latín ex + sistere, que en conjunción significa “sostenerse”, “salir de”, “elevarse de”, “mostrarse”. Sin embargo para los fines de este breve trabajo, nos atendremos poco a la etimología, pues si bien nos puede dar ciertos indicios de cómo ha “decaído” (devenido) el lenguaje (los conceptos), y cual es su significación y “uso” original, nos daría mas problemas analizar profundamente el origen, y la significación del uso del termino en su contexto histórico cultural.

 

Por fines prácticos, en este breve trabajo sostenemos que “existir”, no es nada más que “mostrar ser”. Y en este sentido, la existencia atañe única y exclusivamente a lo ente.

De tal forma, que decimos por ejemplo: este caballo existe, (tiene existencia) pero existe porque desde hace miles de años existieron caballos que ya no existen (pero se reprodujeron, claro) y posiblemente gracias a este caballo, existirán en el futuro caballos que hoy no existen, etc.…

 

La tradición teológica cristiana (no solo ella) desquicia el sentido de la existencia perdiendo de vista la diferencia entre lo que significa “ser” y “existir”. Sin embargo, aunque creo que ya en trabajos pasados hemos intentado al menos, definir con cierta precisión lo que “ser” significa (más bien, lo que ser implica; la imposibilidad de no ser), habrá que enfatizar un poco en ello de nuevo:

 

Todo lo que tiene existencia, se inserta en el tiempo, y en su existencia va marcado ya por la contingencia: Muestra ser, mas de manera “incompleta”, “relativa”, y este “ser relativo” en el que consiste la existencia, se “pierde” por así decirlo, y es tanto un “ser” como un “no ser”: es así que Sócrates existió, y las galaxias existen, pero algunas dejan de hacerlo y otras probablemente lo harán.

 

Ahora bien, que el Dios es considerado ente se explicita ya en la misma tradición que ha separado la metafísica en dos, la metaphysica generallis, y la metaphysica especiallis, siendo la primera aquella que estudia a lo ente en general, séase ontología, y la ultima aquella que estudia a un solo ente, el ente supremo, séase teología.

 

Los juegos retóricos y las complejas discusiones que a lo largo de la historia se han manifestado y versado sobre el problema de la existencia  o no del dios,  (además de probablemente ser una "herejía" a la doctrina, cuyo soporte es la "fe") se han hallado ya con el temible y férreo "enemigo" que ha sido la ciencia (física mas que otra) y el debate se ha tornado aun mas viciado, pues aquella disciplina que durante tanto tiempo se ha dedicado a tratar al ente, a domarlo, cuantificarlo, adecuarlo y convertirlo en instrumento fiel de la actividad humana, la ciencia, ha tomado parte en la problemática ya poniendo en tela de juicio muchos de los dogmas sobre los cuales reposa la "fe cristiana", y en general, los dogmas de las religiones, y cuyas pruebas, teorías, y demás, no dan cabida para las anteriores.

 

Pero este poner en "tela de juicio" no ha resultado ser mas que otro vicio de la metafísica occidental, que consiste en superponer la concepción científica del mundo por sobre cualquier otra y atacar desde su perspectiva y bajo las "reglas" que ella misma ha impuesto. Cómo es que esto esta determinado históricamente desde la metafísica propia de occidente, es algo que me he propuesto investigar para un próximo ensayo.

 

Sin embargo, volviendo al problema de la existencia de Dios, esto que he dado en llamar "error teológico" termina por ser una manifestación de un "error metafísico" que se ha propagado a lo largo de la tradición occidental, “error” que afecta no solo religión y filosofía, sino una impensable porción de occidente, determinando su “curso” y “forma” por así decirlo. Error que se halla también, sin duda en otras tradiciones, "error" que Heidegger ha llamado "olvido del ser" y que he encontrado manifiesto en Aristóteles, pilar de la tradición occidental.

 

El problema nos remite a la problemática en torno al "ser": "El ser se entiende de muchas y diversas maneras" nos dice Aristóteles, en la Metaphysica, "sin embargo, todos estos sentidos refieren a una misma naturaleza" y esta naturaleza, es para Aristóteles, la substancia (hypoxéimenon).

No opongo objeción alguna a esta consideración, y es en extremo sensato que Aristóteles la especifique, pues para los fines aristotélicos (consolidar una ciencia que estudie el ser en cuanto ser), esta "multivocidad" que tiene el término "ser", impediría tal empresa, al no haber unidad en el genero, u objeto de estudio, si por ser se entienden tantas y diversas cosas.

 

Sin embargo, el desarrollo posterior de su Metaphysica es aquel al que habré de oponer mis armas, explicando en que consiste este "error metafísico" del que tanto prometo y poco ofrezco.

 

Pues bien, si ponemos un poco de atención a lo que Aristóteles propone en su Metaphysica, notaremos que hay una notoria preocupación por resolver las paradoxas que surgen de la Teoría de las Ideas, de su maestro Aristocles (Platón). Sin embargo parece que Aristóteles se empeño más en resolver dichas paradoxas, que en responder a las interrogantes que la teoría de las ideas pretendía responder, y en esto consiste, en parte, el "error metafísico".

 

El tema versa, pues, ahora en la noción de substancia que Aristóteles introduce en su metafísica, y que es, según el mismo filosofo, la naturaleza única a la cual responden todas las acepciones en que se usa el término "ser".

 

Pero ¿qué entiende Aristóteles por substancia? o mejor dicho ¿a que le atribuye esta categoría? Simple y llanamente a nada mas que a lo particular: los individuos, las cosas "concretas" y es así como pretende solucionar las paradoxas del mundo de las ideas y el mundo "real", haciendo de ambos mundos uno solo. Entonces para Aristóteles, cada "cosa" que bien pueda ser nombrada "cosa" y mantenga cierta "unidad" será substancia y como tal será estudiada, pues unidad y substancia son inseparables, es así que la metafísica muta de ser, en una primera definición aquella ciencia que estudiará "el ser en cuanto ser", a aquella ciencia que estudiará a "los seres en cuanto seres".

 

De esta manera no solo ha puesto Aristóteles "de cabeza" a Platón, para quien lo substancial era identificado con lo universal, sino que ha pasado por alto (paradoxicamente, pues era un punto central en su doctrina darle el lugar adecuado en el mundo, lugar que no "otorgaba" o explicaba la epistemología platónica) el movimiento, el devenir, lo mutable y contingente del ente.

 

Puesto que la substancia no puede devenir en no substancia, lo particular no puede ser substancial, en tanto deviene, muta, deja de existir, Sócrates (el sujeto favorito para los ejemplos filosóficos) ya no es, y difícilmente volverá a ser...

Está quizás de más, preguntarse para el caso, a qué nivel de lo particular nos mantiene Aristóteles, aún cuando él mismo nos de ciertas "pistas". Pues si el individuo particular, la "cosa", y mentemos de nuevo a Sócrates, es en si y posee una substancia a la que mentamos "Sócrates", entonces estará "Aristóteles" en el mismo caso. y si son substancias distintas, y no la misma, no podríamos decir que ambos sean "hombres" o "bípedos implumes" pues esto requeriría de una tercera substancia, y así hasta llegar a lo más general y universal mentable si no queremos correr el riesgo de incomunicar las substancias. De forma tal que el famoso argumento del "tercer hombre" de Aristóteles se le ha volcado encima.

 

Pero, ¿cuál era el "error metafísico" entonces? El error metafísico hablando con cierta ligereza, radica en no dar el sentido "indicado" al ente, de tal forma que el problema del ser y el no ser, queda oculto y poco penetrado, o en otras palabras, confundir el ente con el ser, lo que "es"(ser, plenamente), y lo que existe(mostrar ser, ... ser en alguna forma)..

Sin embargo, ¿cuáles son las causas y consecuencias de esto que hemos dado en llamar "error metafísico"?

Será el tema de otro ensayo probablemente.

 

NOTA: Curioso es notar, como en la gran mayoría de las lenguas habladas en occidente (si no es que todas) la estructura lingüística que refiere a los “nombres” de las cosas, es llamada “substantivo” (del cual se predican cualidades, de las cuales, para Aristóteles algunas serán esencia, y otras accidente). Mis supocisiones me llevan a creer tentativamente que esto que llamamos “error metafisico”  sea una tendencia “natural” del entendimiento humano,  arreglada con alguna utilidad para la “vida” y la supervivencia, por así plantearlo, que no fue lo suficientemente depurada tanto en la filosofía como en la religión (ambas: metafisica)

 

 

 

 

 

Oscar Ramón Padilla Bustos

 





Monday, July 09, 2007
Signos del misterio

 Los misterios de la cuántica, así como los misterios de la obra de arte, o los misterios de la matemática, la filosofía y la religión esconden tras suyo el misterio de la vida.
Mas, ¿será la vida el misterio más grande?
No la vida, sino todo, en cuanto es, alberga el misterio más grande, la cueva más obscura y fría, o bien el abismo más profundo e incierto. La vida es un signo. Un signo del misterio.




Thursday, June 28, 2007
Signos

¿Qué hay en estas escuelas, o facultades, de los humanistas, sino payasos y ciegos, para quienes las palabras dia y noche, son bien distintas, mas no distinguen el dia de la noche, pues nunca han alzado siquiera la cabeza al cielo?

En este mundo aun hay signos, y por sobre de ellos camina el mundo, pero son signos muertos, insignificantes ya.





Monday, May 21, 2007
El desquicio del mundo

La pretensión de recuperar el sentido de lo ente, por medio de la reconformación de nuestra expresión lingüística, piénsese si se quiere, en términos de "renovar" el lenguaje, definir conceptos, hacer uso de la etimología y la filología, etc (unica herramienta al parecer a nuestro alcance) es por una parte una labor vana, y sin embargo necesaria en la investigación ontológica.

 

Caduco e impotente ante las exigencias de la pregunta e investigación por la posición y el sentido ontológico de la actual existencia (proyectada con cierta "fuerza" hacia alguna dirección ["adelante"] desde su fondo último) que es sin duda un tender en si, nuestro lenguaje permanece en un estado de casi-nulidad, incapaz de hacer frente al "deber espiritual" (que-hacer ontológico), si se quiere, de la "humanidad".

 

Y es quizás ahora, mas que nunca antes, cuando y donde el hombre menos libre es, y menos preparado para ello, pues ha perdido su "centro" y con ello, ha desquiciado el mundo.

 

¿Será esta la marca de un destino que quizás se resistió demasiado? La pregunta fundamental se vuelca ahora, ya no al "qué" y "cómo" (derivados de algun "porqué"), sino al "hacia dónde" (y "desde qué posición").

 

De esta forma, la filosofía vuelve a su seno, 'la actualidad', después de haber contemplado y "conquistado" los etéreos cielos de la totalidad atemporal- aespacial.

Sin embargo, este particular volver a su seno, en esta actualidad particular, no significa ni se debe reducir a un simple "replanteamiento" de las cuestiones (formar una "nueva filosofía")  de la ética, o la pólitica, la epistemología, la estética, la teología,… Pues ante esta nueva luz, todas ellas se han vuelto "vanas" e insuficientes.

 

Mas, si es así, ¿en qué consisten, empero, las exigencias del "deber ontológico"? ¿ que ha de ser menester y que exige esta nueva investigación?

 

Sin duda, quizás la primera pregunta que nos exigirá el mundo sea aquella por nuestra salud mental…

 

 

ORPB





Thursday, March 29, 2007
Lenguaje y ser

Lo siguiente tratará un poco asuntos sobre el lenguaje: Tentativamente definimos lenguaje como el vehículo del conocimiento. Y no limitamos "lenguaje" a lenguaje hablado ni escrito:

Todo lenguaje, tiene por base, una relación del hombre con el ser. En el mismo lenguaje esto se hace explícito.Es ya desde la precomprensión que el hombre tiene del ser, que se forma el lenguaje: partiendo de intuiciones originarias(sobre el ser) surgen las estructuras que forman la base del lenguaje mismo, las palabras(signos) con su particular uso(significado), ...

 Y en sus comienzos, todo lenguaje es vivo, y rico: aprehende el ser(la relación del hombre con ...) de manera potente y significativa, y es precisamente asi, pues las intuiciones originarias que forman el sustento del lenguaje, se encuentran "frescas", "cercanas". Sin embargo, estas intuiciones originaras, se "degradan", "obscurecen",(sin perderse por completo, pero ocultandose), mediante el uso cotidiano, o el devenir histórico de un pueblo (sincretismo cultural, por ejemplo): o simplemente: a traves del tiempo...

En la medida en que las intuiciones originarias que conforman el sustento primordial del lenguaje se han "perdido" , el lenguaje pierde su sentido, y la relación del hombre con el ser se obscurece. La "particularización" del lenguaje en las ciencias  y la ambiguedad del mismo en la cotidianeidad son muestra de ello.

Recuperar estas intuiciones primarias, es menester, para nuestra investigación ontológica, sin embargo ya esto implica distintas dificultades. (continuará, prox.) 





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Illmo. Rvmo. Sr. Dr. D. Oscar R. Padilla B.
Mexico
Saludos: podrán participar como autores o comentaristas si les interesa. dudas: aletheia000@yahoo.com Anankhé: Divinidad del hado: Necessitas, Necesidad.







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